Miguel Ángel Fariña fue un Cabo de Ejército y Suboficial peronista asesinado en 1951.
El 28 de septiembre de 1951 el Regimiento 8 de Tanques “General Necochea” de Campo de Mayo estaba convulsionado. Un grupo de oficiales de caballería “antiperonistas”, trataba de sumarse a la sublevación militar que tenía por cabeza al General Benjamín Menéndez; con el fin de dar un golpe militar contra las instituciones y derrocar y matar al, por entonces, presidente Perón. Estos oficiales detectaron que un grupo de suboficiales leales al gobierno, todos peronistas, estaban reunidos en un lugar del cuartel con el fin de resistir la intentona golpista. Hacia allí fueron con un tanque para reducir a los leales, para obligarlos a su rendición. Pero el oficial al mando del “Sherman” no sabía que en su tripulación había otro suboficial peronista: el cabo mayor Miguel Ángel Fariña. Cuando el tanque se puso en posición de tiro, Fariña trabó el dispositivo de tiro, salió por la torreta y corrió hacia donde estaban sus compañeros, al tiempo que gritaba: “¡No se entreguen muchachos...! ¡Viva el General Perón!”. Pero antes de llegar a destino fue herido de muerte por la espalda, por un disparo del capitán antiperonista José Daniel Iglesias Brickles. Este a su vez recibió un tiro en el pecho de otro suboficial peronista (Marcelino B. Sánchez) pero sobrevivió. El coraje puesto de manifiesto por Fariña frustró el intento subversivo de los complotados. El 17 de octubre de 1951 en Plaza de Mayo, obreros de la CGT, como agradecidos representantes del pueblo, condecoraron a todos los suboficiales peronistas que sofocaron la intentona golpista antes mencionada.
